Una ola de 26 metros de altura
Jueves, 05 de Febrero de 2009 11:55
   
  Una boya situada a veintidós millas al Norte de Santander registró la ola de mayor magnitud de España. El temporal arrancó la boya santanderina, que apareció a los cuatro días frente a Donostia 
   
 

Una ola de 26 metros de altura


Una boya situada a veintidós millas al Norte de Santander registró la ola de mayor magnitud de España. El temporal arrancó la boya santanderina, que apareció a los cuatro días frente a Donostia

Nunca antes se habían medido olas de semejante altura. El ciclón que puso en alerta a toda la cornisa cantábrica provocó en el mar olas gigantes.
La boya Augusto González de Linares, fondeada veintidós millas al norte de Santander, midió en la madrugada del 24 de enero dos olas que el propio Instituto Español de Oceanografía califica de «enormes»: una de 26,13 metros y otra de 24,65 metros, unas alturas equivalentes a la de un edificio de siete-ocho plantas. Las olas tuvieron tal magnitud que arrancaron los anclajes de la boya y ésta quedó a la deriva, Fue localizada y rescatada el 28 de enero a unos 16 kilómetros de San Sebastián y volverá a prestar servicio en su ubicación original tras ser revisada. Sin embargo, a pesar del registro, es díficil que las olas alcanzasen realmente este tamaño, ya que los vacíos y contraolas que se forman con estos temporales pueden 'engañar' a las boyas.

Los datos de esta boya son transmitidos regularmente a varios organismos internacionales para su utilización en modelos oceanográficos y meteorológicos y, en parte, están disponibles al público en general a través de internet en la web: www.boya_agl.st.ieo.es.

Desde su colocación, el 27 de junio de 2007, la boya Augusto González de Linares ha registrado olas que han batido todos los récords históricos obtenidos por la red de boyas de Puertos del Estado, que está en funcionamiento desde 1996. Hasta la fecha, sus mayores registros correspondían «a los temporales de excepcional intensidad que han azotado la costa norte y gallega de la península durante los otoños-inviernos de los años 2007-2008 y 2008-2009», indica el IEO en una nota de prensa.

El temporal del pasado día 24 no sólo batió el récord de altura de una ola en la costa española, sino también el registro histórico de «olas significantes», un parámetro oceanográfico que se obtiene de la media del tercio de las olas más altas registradas durante un periodo concreto, generalmente media hora.

El anterior récord de ola significante fue obtenido por esta misma boya el 11 de marzo de 2008 y arrojó una altura de 12,54 metros. Ese mismo día, la ola máxima fue de 19,77 metros.

En la madrugada del viernes 23 al sábado 24 de enero de 2009, la ola significante fue de 14,88 metros y la ola máxima, de 26,23.

Ese oleaje se produjo en unas condiciones meteorológicas de 980 milibares de presión atmosférica y vientos sostenidos de 84 kilómetros por hora.

Veinte metros en Euskadi


En aguas más próximas a Gipuzkoa, el oleaje no alcanzó tanta altura. La boya del Gobierno Vasco situada a diez millas de distancia al norte del cabo de Matxitxako, en Bermeo, midió olas de veinte metros, mientras que otra que está instalada a diez millas de Higuer registró 18 metros. En Pasaia, en la boya de Azti-Tecnalia registró una de 11,8 metros.

En el País Vasco, los vientos fueron también de récord. La racha de 193 kilómetros por hora registrada en Matxitxako batió todos los registros. Nunca antes en el País Vasco se habían medido vientos de tal virulencia. Hasta entonces, la racha máxima databa de enero de 1975. Entonces los anemómetros midieron 187 kilómetros por hora.

En Gipuzkoa, los vientos que generó la ciclogénesis explosiva fueron los más fuertes desde hace 34 años, aunque no batieron marcas históricas. La máxima se midió en el faro de Zumaia, a las ocho y media de la mañana. El registro fue de 137 kilómetros por hora. En Hondarribia se alcanzaron 130 y en Igeldo, 126.